Tierra de sueños

Entradas de Septiembre 2007

Todo pasa, todo llega…

Sábado, 22 Septiembre 2007 · Dejar un comentario

Pasa los días. Cada vez vemos el verano como algo más lejano, aunque con recuerdos recientes. Es contradictorio. Nos asomamos a la ventana y vemos oscuridad y lluvia, un claro presagio de que el verano dijo adiós. Nos sentamos en el sofá, cerramos los ojos, y todavía vemos brillar los últimos rayos de sol, sin entonces saber que iban a ser los últimos en un tiempo presumiblemente corto, pero quién sabe…

Parece que fue ayer cuando escribía el último texto en este espacio… Parece que fue ayer y ya han pasado diecinueve días.

Sigo de igual forma, o prácticamente igual forma que cuando estaba sentado, en este mismo sofá, escribiendo lo que entonces escribí y que ni debo ni necesito recordar. Pasan los días, como todo va pasando. Todo pasa y todo sigue igual. Menos el tiempo, como todos podemos observar.

Sigo pensando en aquel día, aquel día que no debió terminar. Recuerdos, todo son recuerdos y me matan. Me van rasgando por dentro, poco a poco, como cual personaje enamorado en un libro parece haberse comido algún alimento con agujas en su interior…

No puedo decir que todos los días son malos, porque no lo son. Estaría mintiendo. Sí una mayoría de ellos, pero es algo con lo que tengo que vivir. Y que así sea. Más no se le puede pedir. Pongamos que hay algo, un pequeño detalle, que me aleja y me separa del mundo y del pensar diario. Algo que me llena, aunque viene en su justa, o no sé si injusta, medida. Casi en cuentagotas.

Todo pasa… dicen. Todo llega, lo sé. Cualquier momento por remoto que parezca acaba llegando.

Hasta pronto.

Categorías: Cajón de Sastre

Regreso de mi ausencia estival

Lunes, 3 Septiembre 2007 · Dejar un comentario

Sé que podría haber dicho que me iba. Al menos algo. Pero no, no lo hice. Todavía creo que no tengo un compromiso fijo con este espacio, y eso es algo que no acaba de convencerme del todo, pero ahí está. Creo que de momento seguirá así, pues no se me ocurre demasiado que poder hacer para remediarlo.

He estado de vacaciones, aunque no todo el tiempo. También estuve un tiempo desconectado de cualquier obligación, que aunque no lo parezca, también es un gran descanso digno de las mejores vacaciones que se puedan tener. En este periodo de descanso puedo decir que me he sentido bastante solo. Y no sé bien por qué, porque solo no he estado.

Quizá sea una soledad interior. Soledad ante el recuerdo podríamos llamarlo. Recuerdo cuando tenía todo lo que necesitaba, y ahora mismo carezco de todo lo que tenía. O lo que viene a ser lo mismo, de todo lo que necesito. Las últimas vacaciones fueron un tanto diferentes a estas. Tanto para bien como para mal. Estas vacaciones han tenido cosas que las pasadas no tuvieron, pero las pasadas también algunas otras que en estas no he podido tener ni disfrutar. Una pena pero no se puede evitar. Ya no contemos con las anteriores vacaciones, las del año anterior…

Si fuera mujer podría achacar esta tontería a unas hormonas algo revueltas y proximidad a esa etapa mensual que a las mujeres no les gusta demasiado, y entre otras cosas, les cambia ligeramente el carácter. Lástima que sea hombre y esta tontería no tenga clara explicación, pues no encuentro motivo por el cual consolarme e intentar olvidar todo esto.

Voy a darme una ducha de agua fría y a cenar algo. Al menos sé que mañana será otro día, y otro día más que habrá pasado… ¿Cuándo podré contar los minutos por alegrías?

Categorías: Cajón de Sastre