Hola a todos:
Hace tiempo que no escribo nada. Quizá por falta de ganas, por no tener claras mis ideas siquiera, o qué se yo. Por falta de tiempo está claro que no, no pretendo engañar a nadie, y menos aquí. Sería como engañarme a mí mismo.
Retomemos. Llevo un tiempo con un estado diferente al habitual. Lo que antes era negro, ahora es un poco menos negro; lo que antes era tristeza, ahora también lo es pero en menor medida; lo que antes eran llantos por el pasado, ahora son llantos por un futuro, espero, no muy lejano; lo que antes era añoranza, hoy quizá sea deseo.
Estas cosas solemos decirlas y hacérnoslas ver los seres humanos cuando estamos pasando por una situación (o quizá una enfermedad) por la que todos llegamos a pasar al menos una vez en la vida y que solo nosotros, se supone, podemos llegar a pasar. Esa enfermedad, etapa, sentimiento, o como nos empeñemos en hacer llamar es el amor. Claramente.
Quizá pueda ser un tipo de venganza. A lo mejor un castigo por una vida pasada que no conocemos en la que hicimos cosas malas. Todo puede ser. Yo desde luego no sé qué es, pero lo que sé es que la mayoría de las veces no es ni positivo ni sirve para hacer el bien a las personas. Muchas más veces para arruinarnos parte de nuestra vida. Pero así son las cosas, en estas cosas siempre caemos, y así somos: torpes por naturaleza. De esa manera estamos concebidos, y así terminarán nuestros días.
Todo esto lo digo porque creo que me he vuelto a enamorar. Y no es que sea de amor fácil, aunque a veces me cuesta menos de lo que quisiera, pero no se puede evitar. Otra Arwen ronda en mi vida, y no sé si será la definitiva o no, pero creo que estaría bien que fuera la definitiva. Al menos para que descanse un poco, porque tanta inestabilidad se lleva mal. Yo por la menos no sé llevarla bien.
Arwen creo que no siente lo mismo por mí, pero no por ello dudaré en insistir. Y es que cuando esta etapa se hace presente, no dudas un segundo en luchar por la persona que quieres. Quizá sea demasiado pronto para llamarlo amor, pues Arwen todavía no me dio “cancha” como para tanto, pero creo que con un mínimo que hiciera, o que notara, caería prendado en sus brazos.
De momento no es una situación fácil, pues un día parece que todo va tan bien, pero al día siguiente es como si solamente fuéramos amigos (buenos amigos, eso sí). Como si un día yo mismo tuviera esperanzas de ir más allá de esa bonita amistad, y como si al día siguiente (de nuevo yo mismo) acabara con todas mis esperanzas. Es difícil de explicar, pero realmente es lo que siento.
Creo que hemos tenido dos “acercamientos”, y uno de ellos ha sido hoy mismo. Me encanta cuando ambos nos sinceramos y nos decimos clara y llanamente qué es lo que pensamos. Me gusta decirle qué es lo que pienso: hacerle partícipe de mis sentimientos hacia ella (en mayor o menor medida) y sentir que no estoy ocultándole nada ni mintiendo. Siempre me gustó, aunque no siempre es fácil de conseguir.
Espero pronto poder escribir algo más claro. Poder tener mis ideas algo más claras, pues todo esto no es más que un fiel reflejo de lo que está dentro de mi cabeza. Quiero y no puedo… o creo que no debo. ¿Llegaré a poder? creo que esa es la cuestión más importante a resolver. Cuando esa incógnita se resuelva, prometo contar algo más. Por lo pronto no me comprometeré a mucho más.
Hasta pronto.
